- Dificultad: Media
- 1 h
Ingredientes
Raciones: 4
- 300 g de lentejas pardinas
- 1 puerro
- 2 zanahorias
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 2 hojas de laurel
- Cantidad suficiente de agua o caldo vegetal
- Sal al gusto
- 2 chorizos
La importancia del chorizo para unas buenas lentejas
En unas buenas lentejas no puede faltar chorizo. Su presencia marca la diferencia entre un plato correcto y uno memorable.
El chorizo aporta ese toque de sabor intenso, ligeramente picante y ahumado, que se funde con las legumbres y convierte el guiso en una verdadera delicia. Sin él, las lentejas quedan incompletas, como si les faltara algo.
Como hacer lentejas con chorizo paso a paso
1. Limpia y corta en trozos la parte blanca del puerro, las zanahorias y el diente de ajo. Pela también la cebolla.
2. Pon en una cazuela el puerro, las zanahorias y el ajo con un poco de aceite y rehoga durante unos 8-10 minutos.
3. Añade la cebolla entera, el pimentón dulce, la hoja de laurel y las lentejas previamente enjuagadas. Remueve bien y deja que se cocine a fuego medio.
4. Cubre con agua o caldo y sube la intensidad del fuego hasta que empiece a hervir.
5. Cuando rompa el hervor, baja el fuego, incorpora sal a tu gusto y agrega los chorizos enteros. Cocina durante unos 30 minutos más.
6. Extrae la cebolla, un par de cazos de lentejas y un poco del caldo. Tritura todo hasta obtener una crema.
7. Corta los chorizos en rodajas, reincorpóralos a la olla junto con la crema triturada y deja que cueza unos minutos adicionales.
8. Sirve al momento, aunque estarán todavía más ricas si reposan de un día para otro.
El pan y la ensalada como complemento ideal
En definitiva, las lentejas con chorizo son el mejor ejemplo de cómo un plato sencillo puede transformarse en un auténtico manjar cargado de sabor y tradición. Su aroma, su textura y su carácter hacen que nunca pasen de moda, recordándonos que la verdadera grandeza de la cocina muchas veces está en la sencillez.
Un buen trozo de pan crujiente será el aliado ideal para aprovechar la salsa hasta la última cucharada. Y, si buscas un toque más ligero, una ensalada fresca puede aportar el contraste perfecto. ¡Buen provecho!
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